30/5/10

Avance retrocesósico

Esta semana estuve muy ocupado practicando mis últimos dos avances: gatear para atrás y caminar para atrás. Es que quiero hacer un video para el cumple de mi mardina. La verdad, no sé si son un avance o un retroceso, pero eso es una cuestión para otro momento. Ahora mismo sigo con mis prácticas.

14/5/10

Golpe bajo

Hace algunos días que tomé la costumbre de cantar antes de irme a dormir. No todos los días, pero muchos. Antes de la primera siesta, me acompañan en el Jardín las viejas que se hacen las juveniles allí (con delantal y todo); en casa antes de la segunda siesta y a la noche. Yo y mi canto íbamos de la mano por la vida sin problemas ni sobresaltos hasta que un día mientras, hace poco, huyeron mis ganas. Cantaba un largo sostenido, una buena canzone napoletana cuando Esa Voz Grave le dijo a la Vieja: "Debe estar cansado. Mirá como gimotea, como llorando pero sin ganas".

10/5/10

Máxima sobre niños

Siempre consideré certera la siguiente frase: Allí donde haya niños quiero estar, porque se la pasa bien.

Ahora el mismo dicho, pero como se diría en este sitio al que me han traído: Allá donde haya gurises quiero estar, porque se pasa bien.

8/5/10

Primer acostumbramiento lugareño


Aunque nunca me fue del todo lejano, debido a mis padres, ahora en este sitio es muy común el ingerir mate. Y finalmente, después de muchos titubeos, lo he probado. La primera intentona no fue muy grata, pero desde la semana pasada ya lo bebo cada vez que puedo. A veces lo escupo, y me reprenden. ¡Es que escuece con cómo me lo ponen en ocasiones!

5/5/10

Frustración

La verdad es que aunque uno quiera ser alegre y mostrarse siempre como unas castañuelas que alegran a todos. Sobre todo para que sigan diciendo el refrán de que "los niños son la alegría del hogar" y no entrar yo en paro porque me consideran inútil y obsoleto, prescindible. Pero no siempre es fácil. A veces uno no está de humores. Hoy, por ejemplo, estoy frustrado. Sí, frustrado... ¿Qué, vosotros no os habéis frustrado nunca? Lo que pasa es que quise saltar, pero no pude. Me moví esperpénticamente de arriba a abajo y de abajo a arriba, pero no lo logré. En fin, otro día será.