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12/9/10

Pieses

Ayer me desperté repentinamente llorando, con un problema* en el pie. A Esa Voz Grave se lo indiqué de modo claro y empezó a sacarme las medias, como si sólo tuviera calor. Pero como no es tan tonto, al rato empezó a implementar otras maniobras, tales como bailar. No sé que tiene, pero cree que con eso realmente soluciona problemas (creo que tiene una concepción demasiado mágica de la vida). En fin, me llevó de acá hacia allá, me dobló muchas veces los pieses y finalmente no sé qué hizo, ni cómo, pero logró solucionar el problema. Tal vez haya sido una casualidad y un mérito, pero al fin de cuentas me he dado cuenta de que no me entiende nunca. ¿Acaso no puede hablar mi idoma, siendo que ya hace mucho que vivimos juntos? ¿Acaso pretende que me comunique con él del mismo modo en que él lo hace con la Vieja?

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* Nota del Traductor: El término bebélico utilizado podría traducirse como problema, como inconveniente, como dolor, como calambre o incluso como pie dormido.

17/8/10

te te te té

Mis padres confunden dos cosas inconfundibles: galletitas y zapatillas. Las primeras son "te-te-te-té", y las segundas "te-te-te-té-te". Ignoro si tienen mezcladas las ideas o sólo las palabras, pero en ambos casos es algo grave. Además, a las te-te-te-té-te las llaman también alpargatas, championes, zapatos, zapatitos, botas, botines, pantuflas o calzados. No es que yo no tenga amplitud en el vocabulario, pero no le veo ninguna necesidad a tan frondosa abundancia de sinónimos.
Sobre las te-te-te-té, además, se sorprenden cuando me ofrecen una y siempre tomo la entera y no la rota. Creen que soy perfeccionista, amante de las figuras cerradas o algo así y no ven que, si tomo la rota, tengo que volver a hacerme enteder para que me den otro pedazo, y obtener una entera dilata menos aquella situación que los pone un poco en ridículo, por no entender ni las categorías más elementales que hay.

5/8/10

Nacionalidades

Mis progenitores, traidores a su Madre Patria (la mía, la verdadera y la única, la que en algún momento recuperará en su regazo a todos sus hijos pródigos y les enseñará lo que es un imperio en el que el sol no se pone nunca) así como a su madre patria (así, con minúscula, dado que es subsidiaria de la Madre Patria y porque, ¿porqué no decirlo? ningún país que se precie tiene un nombre de adjetivo y no de sustantivo, como es el caso de Ejpaña), quieren imponerme su herencia, cual si fuera un pecado original que quieren repetir en su descendencia: pretenden que yo tome mate. Y que lo haga bajo el embriago de una confusión. Sino, miren de qué coleres han puesto mi matecico de juguete:

16/6/10

Pitínglilinguilangla

Palabra difícil sin las hay. Mis méritos lingüísticos van en aumento, diga mis palabras con el índice de la mano derecha erguido o no. Ayer mis padres se rieron de mí cuando, después de un bocado de tomate, dije tal cosa. ¿Será su modo de festejar mis progresos? Yo pensaba que el modo de hacerlo era aplaudiendo, tal como otras veces. Tal vez sea un modo complementario de felicitarme. Yo hubiera preferido una palmada en la espalda y que me dijeran "Qué bien, che; muy bien, flaco", pero no, se rieron un rato largo. Incluso empezaron a dibujar algo en un papel, como si quisieran emular el momento representándolo gráficamente. En fin, la verdad es que muchas de sus conductas me sorprenden. Aunque... son buena gente, no vayáis a creer que no. De veras que no va de eso.

14/5/10

Golpe bajo

Hace algunos días que tomé la costumbre de cantar antes de irme a dormir. No todos los días, pero muchos. Antes de la primera siesta, me acompañan en el Jardín las viejas que se hacen las juveniles allí (con delantal y todo); en casa antes de la segunda siesta y a la noche. Yo y mi canto íbamos de la mano por la vida sin problemas ni sobresaltos hasta que un día mientras, hace poco, huyeron mis ganas. Cantaba un largo sostenido, una buena canzone napoletana cuando Esa Voz Grave le dijo a la Vieja: "Debe estar cansado. Mirá como gimotea, como llorando pero sin ganas".

8/5/10

Primer acostumbramiento lugareño


Aunque nunca me fue del todo lejano, debido a mis padres, ahora en este sitio es muy común el ingerir mate. Y finalmente, después de muchos titubeos, lo he probado. La primera intentona no fue muy grata, pero desde la semana pasada ya lo bebo cada vez que puedo. A veces lo escupo, y me reprenden. ¡Es que escuece con cómo me lo ponen en ocasiones!

24/2/10

Turismo aeropuertuario

Disculpen que hace varios días que no haya escrito nada. Es que el uifi de los aeropuertos es muy caro, y resulta que mis padres se han dado al turismo aeropuertuario (no repetiré esta palabra, porque las palabras con muchos diptongos me disgustan). No sé que bicho les picó, pero ahora me han crecido los enanos con esto de que todos o casi todos los días envuelvan ropa y otras cosas en recipientes rectangulares y los lleven al aeropuerto, como si allí hubiera algo realmente importante que hacer.

A veces, no sé con qué criterio, vamos a otro aeropuerto, del que se van enseguida y hastiados. Pero después de todo lo que criticaron el estar allí ¡vuelven! Y no a uno nuevo, sino al último en que estuvieron. Sé que parece de locos, pero ellos son así, incansables en la esperanza de conseguir algo mejor del mismo aeropuerto anterior. Otra cosa rara de mis padres. Salvo eso, no mucho más que contar. En los últimos días conocí mucha gente divertida, pero no sé porqué casi todos son extranjeros.

8/12/09

Oído al pasar

En una casa ajena, jugando con otros siete vándalos más, oí a un llegante decir: "¿De quién es ese niño tan redondo redondo?". Supongo que se trataba de mí, por las risas de mis malvados progenitores.

30/11/09

Otariando

Mis progenitores últimamente se están aburriendo de mí, y me ponen no sé qué cosa en el televisor, para que los deje leer el periódico tranquilos, o cosas así. Y como lo que ponen está colorido y tiene buena música, lo miro, pero me parece un poco tonto y todo lo que dicen no lo entiendo porque está en no sé qué idioma. Hay unos personajes raros, dibujados, y sólo a veces ponen a un actor de verdad.

Pero encontré el modo de que no hagan más esto. De hecho, creo que está funcionando. El otro día, Esa Voz Grave se me acercó mientras miraba el bodrio que me pusieron, y cuando me empezó a hacer morisquetas y carantoñas, ni lo miré. Me hice el otario y ni pestañée. Desistió. A la media hora, ya le comentaba algo a la Vieja con cara de preocupado, y me parece que está convencido que ver eso me hace mal, me droga o me embrutece. Desde eso, que fue hace como una semana, ya no me ponen más ese disquito aburrido y repetitivo para panolis y mastuerzos. Casi no me ponen tele, de hecho. "Tarea cumplida", me dije para mí mismo.

5/11/09

Cambios: el saber leerlos a tiempo

Aunque haya pretensiones de cambiar algunas que otras palabras en los diccionarios, y aunque pareciera que en algunos casos lo ha conseguido, hay significados inamovibles y los clásicos signos del sueño, los de toda la vida, son y siempre fueron tres: la rascamiento ocular con el revés de la mano, el bostezo y el llanto, éste último intercambiable por el malhumor. ¿Porqué, entonces, cuando me ven cansado mis padres me preguntan qué me pasa? ¿Es que no saben leer los signos de los tiempos?

Acá va el tiempo, para que aprendan a leerlo (puede que no sea del tiempo actual, pero para aprender a leerlo da igual):

23/9/09

Estornudos

Ya van varias veces en que escucho un estruendo tremendoso y repentino y me pongo a llorar, pensando en que el fin de mi vida es inminente. Y si... soy valiente pero también tengo miedo. Pero hace un tiempo, después del susto, pienso que tal vez un estornudo de Esa Voz Grave no sea mortal, o al menos que no sea asesino.
Me explico: es evidente que un estornudo es un acto brutal, vil y con ansias de sangre y destrucción. ¿quién puede negar tal cosa? Es cierto que hay gente que ridículamente ha querido dar otras respuestas a esto, como que la respuesta de Jesús o Salú después de un estornudo se refieren a épocas en que con esto se rezaba una letanía para evitar la peste. Pero es claro que este espíritu dionisíaco y sanguinoliento provoca en cualquier persona buena que esté cerca del estornudador una exclamación a lo alto para invocar el perdón por la próxima mala acción, inevitable, que se seguirá. Pero lo que acabo de descubrir es que tal vez este ímpetu demoníaco no sea peligroso para mí, porque puede ser indicio de un próximo suicidio y no de un próximo asesinato.
Con esto he llegado a la conclusión de que Esa Voz Grave está pensando en su próximo fin, y no en matar a la Vieja o en espilcharme a mí, a pesar de que afirme que me cocinará adobado para Navidad. Ese pensamiento me ha estado persiguiendo en los últimos días, y por eso he llorado mucho.

19/7/09

¿Quieren que tome mate?


Mis compañeros de piso quieren que tome mate. No sé muy bien qué habrá opinado mi pediatra sobre eso, pero o es medio melonazo o los melonazos fueron los receptores de sus palabras. No, no estuve ahí escuchando qué dijo el especialista, pero tampoco habría entendido. Además ¡habló durante mi quinta siesta!
Eso sí, la idea de tomar mate me gusta, y probablemente eso sea muy provechoso, pues estos dos sí que se dedican a la tarea con esmero. Pero he probado, y no lo encuentro muy interesante. Claro, eso de andar babeando una bombilla no parece muy divertido, pero tal vez por cuestiones que no comprendo bien, últimamente no me dan más. Me indigna. ¡¡Amarretes!! O es que yo no lo haga bien, arruinando de algún modo su deleite, ya que nunca logré hacer el famosísimo "shshsh" al final. Eso, tal vez, los haya ofendido un poco. Aunque ahora no me conviden, el de la Voz Grave me empezó a enseñar cuáles son los secretos para que el mate salga bien, eso sí.

28/4/09

Sin voz por el llanto

Disculpe, estimado público, mi ausencia. Estuve muy ocupado. La vida del bebé no es nada fácil. Comer, vomitar, dormitar, mover la cabezota, dormir otra vez, llorar, siestear, lloriquear, comerme la mano, volver a dormir, etc.

Me quedé sin voz esta mañana. Lloré más que lo habitual, pero por lo mismo de siempre: quería que me alzaran. Sólo que quienes cumplen con mis deseos me malinterpretan y me suelen abrazarar y hacer arrumaquitos y carantoñas. Pero nada de eso pretendo: sólo que me alcen. En lugar de eso, me ponen caras de monigotes, y emiten sonidos bobalicones. Padres, abuelos, amigos: todos están al mismo nivel. Las pocas excepciones son un gran estímulo, como Juan, el Cuchu, María José o Martincito. Mis padres, me parece, son un poco desorientados y no me comprenden. ¡Ya soy un incomprendido, piensen en lo que seré cuando tenga 15 años!

24/2/09

Me río de las torturas chinas

Sí, es evidente que mis padres quieren algo de mí, pero no sé qué. Como no entiendo su idioma no sé qué será. No sé qué es lo que los enfurece tanto, o que quieran algún secreto que ni sé qué es. Pero lo grave es cómo enfrentan el asunto. No es que no cumplan con la etiqueta y no digan mesedez*, sino que se miran con cara de cómplices maliciosos, y dicen: dámelsacamokos.**

Aunque no entienda su idioma, ésa palabra clave la reconozco: con ella comienza la tortura. Me río de las torturas chinas ¡Joé, tío, eso sí que molesta! No es que duela, es como aún peor. ¿Es que hay algo más humillante que chuparle a uno los mocos con un aparatejo tan horripimefistofélico como éste? Y después hablan de las armas químicas y esas cosas... juegos de niños serán. ¡Mecachis!

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* N. del T. Transcripción literal. En vasco, significa "por favor".
** N. del T. Transcripción literal. No he podido conjeturar su significado.

19/2/09

Vocación de amuleto chamánico

Les cuento algo que últimamente estuve pensando: tal vez yo sea un pequeño dios para mis padres. Tiene para conmigo toda una serie de liturgias y ritos raros. Algunos ejemplos: todos los días me dan con cuentagotas unas pocas gotitas de unos líquidos asquerosos; me envuelven como en el interior de una alfombra enrollada -al modo de un clásico panqueque- donde no me puedo mover; me ponen caras tontirraras en determinados momentos del día; me golpetean la espalda después de cada comida; me envuelven la cintura en algo que es como unos papeles de algodón que no me dejan circular el aire por ahí abajo y que me mantienen seco, me buscan parecidos a otros miembros de la familia, etc.

Es posible, entonces, que crean que soy una reencarnación de algún diosecito menor, o una representación del espíritu de las familias, o no sé qué cosa rara. Me siento como un amuleto manoseado por la devoción popular, y besado por todos como si tuviera superpoderes. De hecho, nada me sorprendería mucho, después de que hayan dicho que soy una estufa (se lo perdono a Joanna porque me dice Nemo o incluso Nemito, como yo quiero) y que me hayan confundido con un pequeño Buda. Además, creo que los más implicados en esto son mis propios padres, que parecen muy supersticiosos con estas cosas, como cuando instan a la gente a que me alce, en vez de dejarme reposar en paz. Intentaré averiguar un poco más sobre esto, pero ya me temo lo peor: me harán un altar al peor estilo (la frase al mejor estilo no puede usarse aquí) difunta correa.

6/2/09

Causas llantales

Esa Voz Grave cree que lloro bastante poco; la Vieja, que lloro demasiado. En parte, es porque tienen ideas un poco chanfleadas sobre lo que es un bebé: para uno un bebé es un ente que llora todo el tiempo, con pausas para comer; para el otro es una muñeca, una barbie pero con un poco más de relleno. Pues no, no se han enterado de qué va la cosa.

Además, lo importante es encontrar la causa del llanto, ¿o se creen que es porque sí? Claro, la causa la buscan, pero mal. Piensan que tengo traumas de juventud, hambre, traumas del parto, dolores de cólicos (a todo esto: ¿alguien sabe qué es un cólico?), dolores intestinales, discriminación por mi color de piel, intolerancia a la lactosa, algún virus ahí metido, traumas de otro tipo, posesiones demoníacas, sed, sueño, etc. Podrían ser todas estas cosas, pero no. Nada de eso. Hasta cierto punto cualquiera de ellas me quitaría mi actual causa de llanto: es que me aburro como nunca.

Esto es un embole total. No como nada, sólo bebo leche, no entiendo su idioma, veo mal, no puedo ni moverme un poco, ni dar paseos por mí mismo, ni.... bueno, en realidad, no puedo nada. Sólo puedo llorar. Mis mayores distracciones de no-hacer nada y de llorar han sido las pocas veces en que estornudé o tuve hipo. Debo confesar que hasta ahora esta nueva vida es bastante patética. Además, con padres tontos que no me entienden.

2/12/08

Méter

¡¡Ufff!! Cada vez me aprietan más. Además, cómo protesta la Vieja últimamente. Se ve que esto de achicar la pecera debe ser como adelgazar: jodido. No sé porqué le agarró la manía de achicarme el "espacio vital mímino". ¿Es que no se da cuenta que uno tiene sus derechos, como a no estar siempre apretujado acá? ¿¡No te dás cuenta, viejuli!? Soy un pececito oprimido. Pero no, no se da cuenta, o hace que no: últimamente le dice a la gente, con cara de inocente: "Uy, mirá cómo se mueve.... es que se está acomodando (esto último con tono horrible de maestra ciruela, pedagogo sabelotodo que se le cae la baba mientras habla)". Para mí que me achica la pecera para mostrarme más. No hay derecho, che.

¿Y qué conclusión saco de todo esto? ¿Mamá será una de esas acosadoras de besos con rouge, que no se cansan de recibir besos? Espero que no. Báhh, no creo. No parece ser de ésas. Pero, claro, al final será una madre, y todas ellas son un poco madres de vez en cuando; no sé si me explico.

17/11/08

Lo de la Vieja

La vieja parece normal, así, de lejos. Pero de cerca, no. Esa Voz Grave siempre le dice que está loca. Y yo, que la juno desde dentro, les aseguro que así es: ¡está re-chapita la pobre! Ella me parece que no se da cuenta, o al menos hace como que no.

Tiene un blog, eso sí, al que le dedica unos ratitos todas las mañanas, cuando llegamos al Lugar del Silencio Sentado. Ella lo llama 'biblioteca', y se pasa horas ahí en una posición un poco rara. El nombre 'biblioteca', al menos, es bonito. A veces se cansa y aburre, pero a veces la pasa bien con los libros. No sé bien qué son, pero a veces los aprieta contra la pecera para leerlos y después me pide perdón por si me aplastó. Claro, me la paso pateando hasta que los aleja un poco. Argandantúa gastedon idai ma ilterke Ghandi. Algeciras Malaui dandoneak ez mei aseuldante moniok*. Bueno, por hoy es todo, pero ya les hablaré más de la portadora de la pecera.

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* N. del T.: Pasaje intraducible, lo he copiado tal como figura en el registro original. Probablemente, algún resto de su lengua anterior.

13/11/08

Quiero llamarme Nemo

No entiendo mucho por qué es tan complicado el tema de mi nombre. Al principio me decían ''Pececito'', por ser un pequeño PC y estar nadando acá en esta pecera anmiótica. Pero, claro, parece que no va a ser mi nombre definitivo, y entonces empezaron a desfilar una enorme cantidad de candidatos: "Tomás", "Ezequiel", "Mateo", "Basilio", "Santiago", "Benjamín", y así como con unos 200 más. No han faltado propuestas indigeribles como "Nepomuceno", "Artajerjes", "Nabucodonosor", "Abel Dubois", "Nahuel", "Diodoro", "Atahualpa", "Teodoacro", "Aníbal" o "Niatzchatcohcótoatl".

Algunas personas me han bautizado ya desde antes que mis mismos padres, y así soy para algunos "Rupertito", "Guille", "Cóilín", "Nachito", "Santiago", "Félix", "Nemo", "Gusanito", etc. El que más odio, por mucho, es "Bebé". Es decadente. Y el más creativo me pareció "Nemo", que se dijo en algún momento como con cara de "por aquí no ha venido el ipa, jugás por vos". Pero a mis padres no les escuché nunca considerar ese nombre en serio. Es una macana, porque yo quiero llamarme Nemo.