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21/9/10

Un objetivo cumplido

Ya empecé con eso de plantar a un hijo, escribir un libro y no sé qué de un árbol. Ya escribí y cumplí uno de los objetivos. No fue fácil, pero Esa Voz Grave dejó uno de sus tantos libros fuera de su mirada y ¡chán! Logré hacerme con él y ponerle mis garabatos. Con que ya he hecho el tercio de las cosas que debo hacer en mi vida. No fue tan difícil, debo decir...

10/7/10

Nepotismo elector

Emulando a los grandes maestros del mal, ya me venía hace tiempo pensando en alguna venganza porque mi dieta no consiste sólo de yoghurt, chocolate, banana, pan blando, dulce de leche y galletitas. Pero el otro día, y sin un plan muy meditado, hice un gol de media cancha.
Mis progenitores fueron a cenar afuera con dos amigos ¡y me llevaron! Claro, pensaban que me dormiría, pero yo no quería. Esa Voz Grave fue quien más insistió en que durmiese, pero no lo logró. Antes de irnos los adultos llenaron unos papelitos con no sé qué cosa y uno de los que traían pan ofreció sortear de entre todos los papelitos del restaurante un premio. Mi madre me ofreció como elector del papelito ganador. Los adultos creen que los niños somos puros y blancos como ángeles ¡cómo pueden pensar eso si alguna vez cambiaron pañales y vieron nuestras rabietas! Y así fue: elegí un papelito. Había muchos, parecían más que los comensales que había en ese montón de mesas, pero al final elegí uno: el que tenía la tinta de la lapicera omnipresente en la camisa de papá. El que nos traía pan me sacó el papelito de la mano y dijo quién había ganado, y resultó evidente el nepotismo sorteil.
Y sí, sentí el odio de las gentes de las demás mesas. Pensé que lo mirarían a él, que ganó el papelito -ya que estamos, no entiendo porqué los adultos aman tanto las cosas de papel: diarios, libros, billetes, etc.-, pero no; me miraron a mí. Y como soy un niño, y se supone que soy puro y angelical, sus miradas pronto se desviaron.
Igual, papá se puso colorado, con lo que el plan cumplió su cometido.

12/1/10

Consejos para la vida

Me han dado para mi cumpleaño (así, en singular) un mar de consejos. No, nada de cómo usar baberos o cosas así. Algo útil de verdad. Una inacabable lista de consejos para lograr dominar el mundo. Eso sí, hay que tomárselo con calma y tiempo, que son muchos los consejos. Mientras los leo, me voy a poner un CD con alguna ópera.

21/12/09

Una de las muchas maldades planificadas


Aunque en mi caso debería encontrar alguna palabra parecida a Olentzero. Tal vez... puedo tener que disfrazarme de un hondureño de Olancho, e inventarme un gentilicio para el caso.

23/9/09

Estornudos

Ya van varias veces en que escucho un estruendo tremendoso y repentino y me pongo a llorar, pensando en que el fin de mi vida es inminente. Y si... soy valiente pero también tengo miedo. Pero hace un tiempo, después del susto, pienso que tal vez un estornudo de Esa Voz Grave no sea mortal, o al menos que no sea asesino.
Me explico: es evidente que un estornudo es un acto brutal, vil y con ansias de sangre y destrucción. ¿quién puede negar tal cosa? Es cierto que hay gente que ridículamente ha querido dar otras respuestas a esto, como que la respuesta de Jesús o Salú después de un estornudo se refieren a épocas en que con esto se rezaba una letanía para evitar la peste. Pero es claro que este espíritu dionisíaco y sanguinoliento provoca en cualquier persona buena que esté cerca del estornudador una exclamación a lo alto para invocar el perdón por la próxima mala acción, inevitable, que se seguirá. Pero lo que acabo de descubrir es que tal vez este ímpetu demoníaco no sea peligroso para mí, porque puede ser indicio de un próximo suicidio y no de un próximo asesinato.
Con esto he llegado a la conclusión de que Esa Voz Grave está pensando en su próximo fin, y no en matar a la Vieja o en espilcharme a mí, a pesar de que afirme que me cocinará adobado para Navidad. Ese pensamiento me ha estado persiguiendo en los últimos días, y por eso he llorado mucho.

15/9/09

Otro genio villano


Este villano, no obstante puede rizarse el bigote como Pierre Nodoyuna para planificar el mal, opta por una clásica manumalugesticulación. Qué simpático es ¿no? Hasta su corbata de enterrador, aunque un poco demodée, es chula.

4/9/09

Planificando el mal

Para planificar el mal, corresponde hacerlo bien. ¡Vaya paradoja! Eso implica hacerlo hasta con el más mínimo detalle. Por ello hay que malactuar con los gestos adecuados, sino el mal no sale malo del todo. Por ese motivo, lo ideal es acicalarse el bigote al estilo de Pierre Nodoyuna.

Pero como no tengo bigote, eso no puedo. Hay, desde ya, otras opciones gestuales atrayentes. Tal vez una de las más reputadas por la comunidad maléfica internacional sea la de la manumalugesticulación, como lo muestran los claros ejemplos de Mr. Burns o Cerebro. Sin embargo, un ejemplo aún mejor es el del Coyote, émulo de este otro malvadillo experimentado que está en la foto.

Yo, en cambio, tengo mi propio modo de planificar el mal, porque soy muy original: con los pieses. En la comunidad malística aún no es muy común, pero ya tendré yo mis seguidores, lo verán. Con lo que, antes de llorar sin sentido para molestar a los adultos, ejerco mi gesto anticipando sus cambios de humor. Véanme en acción piesesil :

21/5/09

Soy un super héroe


En mis ratos libres tengo varias cosas en las que ocuparme. Una de ellas es planificar el mal, para conquistar el mundo (como mi ídolo, de quien les pongo la foto, quien también es pelado y se come las manos). Otra vez les hablaré de eso. Otra cosa que suelo hacer es imaginarme como un superhéroe. Sí, tal cual, como lo oyen.

Tengo varios personajes. Uno de ellos es el de Super lácteo, a veces llamado Terror del yoghurt. Soy yo con una capa verde, un babero como los que me pone siempre la Vieja, y algunos superpoderes: puede caminar y vomitar un especie de yoghurt que es pegajoso, y al hacerlo los enemigos quedan atrapados en él como moscas. Mi prefe.

Otro de los personajes es El defensor del chupete, un hábil encontrador del artilugio, y que así evita llantos de bebé. No usa pañal y siempre tiene chupetes de repuesto, y los hace aparecer como por magia. Parece menos poderoso, pero porque pasa más desapercibido. Por supu, es amado tanto por bebés como por adultos.

Otro es Leónidres, un León rugiente con mucho mucho aliento a león, y que es muy alegre. Su mera valentía basta para asustar a sus enemigos. No le teme al agua y ¡puede pasar un día entero sin tomar leche! Bueno, no los aburro con más detalles. Además, hasta yo tengo derecho a cierta intimidad en mis pensamientos; y el resto me lo guardo para mí.