Hace 6 años
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8/7/10
Pequeños pasos
Un largo camino se hace con pequeños pasos. Hoy dí el puntapié inicial a mi carrera futbolística. Será para festejar que Ejpaña juega la final del mundial, y renovar así el plantel de mi querida patria materna. Bueno... en realidad no es mi patria materna porque mi madre es una extranjera (ella dice que no es inmigrante, aunque sí extranjera). No quiero irme del asunto que nos convoca: hoy di mi primer puntapié al balón. Así es: pueden aplaudir el nacimiento de un as. Un as leónido y el primer as ibérico negro.
21/1/10
Discriminación
Debo contenerme para contar esto con objetividad: como era de suponer, sufrí discriminación por mi color de piel. Resulta que hace poco vi una chica pálida como la muerte: era blanca. Se me acercó y me dijo: "Hola guapo. ¿Qué, nunca habías visto alguien como yo? Es que soy de chocolate". Su voz era cálida y seductora, como la del demonio. Obviamente, era extranjera. Como recordé las sabias advertencias de mis padres sobre la discriminación y sobre todo lo que implica el ser negro, me dio un canguelo terrible su malicia y sus aparentes buenas intenciones, obviamente fingidas.
Sí, sé que mis lectores creen que soy muy valiente, y eso no es del todo falso, pero de todos modos lloré. Lloré de terror por primera vez. Mis padres, pobres, estaban aún peor que yo, porque ni siquiera pudieron llorar. Las bocas se les congelaron en algo que, aunque indescriptible, desde lejos y a través de un vidrio muy sucio podría haber parecido una sonrisa. Es que ante esta maligna mujer no supieron qué hacer o cómo actuar, y temieron por sus vidas y por la mía. Pero a Dios gracias que al final ella se contentó con verme llorar, y con eso nomás se apartó.
Sí, sé que mis lectores creen que soy muy valiente, y eso no es del todo falso, pero de todos modos lloré. Lloré de terror por primera vez. Mis padres, pobres, estaban aún peor que yo, porque ni siquiera pudieron llorar. Las bocas se les congelaron en algo que, aunque indescriptible, desde lejos y a través de un vidrio muy sucio podría haber parecido una sonrisa. Es que ante esta maligna mujer no supieron qué hacer o cómo actuar, y temieron por sus vidas y por la mía. Pero a Dios gracias que al final ella se contentó con verme llorar, y con eso nomás se apartó.
2/5/09
Discriminación
Como soy negro, me discriminan. Mis padres están convencidos de que me vacunaron contra no sé qué cosas tropicales porque soy negro. A ellos les hicieron lo mismo cuando eran más jóvenes, pero igual se sienten orgullosos, como yo. Orgulloso de cómo soy, no de cómo me tratan. Apartheid, vacunas, limpieza racial, etc.: todas excusas para maltratarme.
Las mujeres vestidas de blanco me pincharon las piernas, casi con mirada de libinidoso placer. Claro, seguro que a sus hijos no les hacen lo mismo. Y no se cren que es la primera vez, ya lo habían hecho y prometieron hacerlo de nuevo. Ahora me duele. "Resignación" parecía decirme papá al rato, con ojos tristes.
Las mujeres vestidas de blanco me pincharon las piernas, casi con mirada de libinidoso placer. Claro, seguro que a sus hijos no les hacen lo mismo. Y no se cren que es la primera vez, ya lo habían hecho y prometieron hacerlo de nuevo. Ahora me duele. "Resignación" parecía decirme papá al rato, con ojos tristes.
4/11/08
Danzas tribales
Cada tanto, Esa Voz Grave (que se dice mi papá) me enseña danzas tribales. Dice que a nosotros, por ser negros, nos discriminan en este país, y que es importante mantener nuestras tradiciones. Por eso, también, me ofrece mate. No sé cómo serán los no-negros, pero supongo que no harán danzas tribales ni tomarán mate.
Igual, Esa Voz Grave no parece asustada, más bien al contrario, se ríe como un loco. Además.... a veces tiene risa de loco. La Pecera, en cambio, tiene una risa diferente, y me divierte mucho porque me sacude. No sólo es más dulce, sino más constante, especialmente a la mañana.
Desde hace unos días, me la paso saltando y dando vueltas más que antes, en atención a practicar estas danzas. A veces, en especial cuando apoyan las manos sobre mi pecera, o cuando hace mucho silencio en el lugar silencioso donde la pecera pasa horas sin caminar.
Lo mejor es esconderme donde no me pueden encontrar o poner la cabeza contra la pared, muy fuerte, para intentar verlos. Pero ¡todavía no veo nada! Sólo a veces, algo luminoso.
Igual, Esa Voz Grave no parece asustada, más bien al contrario, se ríe como un loco. Además.... a veces tiene risa de loco. La Pecera, en cambio, tiene una risa diferente, y me divierte mucho porque me sacude. No sólo es más dulce, sino más constante, especialmente a la mañana.
Desde hace unos días, me la paso saltando y dando vueltas más que antes, en atención a practicar estas danzas. A veces, en especial cuando apoyan las manos sobre mi pecera, o cuando hace mucho silencio en el lugar silencioso donde la pecera pasa horas sin caminar.
Lo mejor es esconderme donde no me pueden encontrar o poner la cabeza contra la pared, muy fuerte, para intentar verlos. Pero ¡todavía no veo nada! Sólo a veces, algo luminoso.
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