26/6/09

Mr. Babas

Lo de que mi nombre es Nemo parece que nadie se lo toma en serio. Para colmo de males, me ponen nuevos apodos. El último, Mr. Babas, en honor a uno medio chiflado que anda ahí llamado Homi Bhabha. No sé qué me ven de parecido a él. ¿Acaso Bhabhas se come las manos, como yo? No creo, no creo. Además, la teoría postcolonialista no me suena muy bien, aunque tampoco sé qué merden sea. Yo, como buen ejpañol, soy monárquico. Además, ya está bien de mofarse de mí por cualquier cosa.

24/6/09

Parentela

No puedo explicarles bien qué pasa estos últimos días. Mi rutina cambió un poco, en cosas más o menos importantes. Pero eso no parece muy importante: lo que me extraña es no sólo haber recuperado a todos mis abuelos (a uno lo ví hace poco por primera vez), sino haberse adquirido infinidades de parientes más complicados que padres o abuelos. Además, todo esto de mis parientes fue tan tan muy rápido. ¿Se ofenderán si no me acuerdo de todos?

19/6/09

Ya soy mayor

No sé si los adultos saben que el olfato es un sentido innato, 100% desarrollado al nacer. Hace un tiempo conocí a alguien que no habla ni grita, pero huele muy bien. El primer humano que conozco que no emitió sonido en las dos o tres horas en que convivimos, ni me miró, ni nada. Para plus, la única persona que he conocido que no tiene olor a adulto. Bueno, su hermana, en realidad, tampoco es de emitir muchos sonidos. Es muy raro ser el mayor ante otro por primera vez.

21/5/09

Soy un super héroe


En mis ratos libres tengo varias cosas en las que ocuparme. Una de ellas es planificar el mal, para conquistar el mundo (como mi ídolo, de quien les pongo la foto, quien también es pelado y se come las manos). Otra vez les hablaré de eso. Otra cosa que suelo hacer es imaginarme como un superhéroe. Sí, tal cual, como lo oyen.

Tengo varios personajes. Uno de ellos es el de Super lácteo, a veces llamado Terror del yoghurt. Soy yo con una capa verde, un babero como los que me pone siempre la Vieja, y algunos superpoderes: puede caminar y vomitar un especie de yoghurt que es pegajoso, y al hacerlo los enemigos quedan atrapados en él como moscas. Mi prefe.

Otro de los personajes es El defensor del chupete, un hábil encontrador del artilugio, y que así evita llantos de bebé. No usa pañal y siempre tiene chupetes de repuesto, y los hace aparecer como por magia. Parece menos poderoso, pero porque pasa más desapercibido. Por supu, es amado tanto por bebés como por adultos.

Otro es Leónidres, un León rugiente con mucho mucho aliento a león, y que es muy alegre. Su mera valentía basta para asustar a sus enemigos. No le teme al agua y ¡puede pasar un día entero sin tomar leche! Bueno, no los aburro con más detalles. Además, hasta yo tengo derecho a cierta intimidad en mis pensamientos; y el resto me lo guardo para mí.

2/5/09

Discriminación

Como soy negro, me discriminan. Mis padres están convencidos de que me vacunaron contra no sé qué cosas tropicales porque soy negro. A ellos les hicieron lo mismo cuando eran más jóvenes, pero igual se sienten orgullosos, como yo. Orgulloso de cómo soy, no de cómo me tratan. Apartheid, vacunas, limpieza racial, etc.: todas excusas para maltratarme.

Las mujeres vestidas de blanco me pincharon las piernas, casi con mirada de libinidoso placer. Claro, seguro que a sus hijos no les hacen lo mismo. Y no se cren que es la primera vez, ya lo habían hecho y prometieron hacerlo de nuevo. Ahora me duele. "Resignación" parecía decirme papá al rato, con ojos tristes.

28/4/09

Sin voz por el llanto

Disculpe, estimado público, mi ausencia. Estuve muy ocupado. La vida del bebé no es nada fácil. Comer, vomitar, dormitar, mover la cabezota, dormir otra vez, llorar, siestear, lloriquear, comerme la mano, volver a dormir, etc.

Me quedé sin voz esta mañana. Lloré más que lo habitual, pero por lo mismo de siempre: quería que me alzaran. Sólo que quienes cumplen con mis deseos me malinterpretan y me suelen abrazarar y hacer arrumaquitos y carantoñas. Pero nada de eso pretendo: sólo que me alcen. En lugar de eso, me ponen caras de monigotes, y emiten sonidos bobalicones. Padres, abuelos, amigos: todos están al mismo nivel. Las pocas excepciones son un gran estímulo, como Juan, el Cuchu, María José o Martincito. Mis padres, me parece, son un poco desorientados y no me comprenden. ¡Ya soy un incomprendido, piensen en lo que seré cuando tenga 15 años!

29/3/09

La cola al burro

Un juego bastante básico y elemental, por lo que se da en muchas culturas, es el de "ponerle la cola al burro". Tengo un amigo que insiste en ponerme el chupete, como si fuera realmente un adminículo que me fuera co-esencial. No comprende que puede haber bebés sin chupete. así como perros sin correa o baberos sin dibujos semi-idiotas. Es difícil, pero de estas cosas hay.

Gran parte de mi tiempo la he dedicado a huir de este amigo, pero no por eso dejé de escribir. Debo confesar que he dormido mucho. Crecí bastante, y por eso lo necesité. No se preocupen, seguiré escribiendo, a no ser que sea pigmeo. Ahí va una foto durante el juego del que les parlamentaba:

9/3/09

¿Hay un cajón de abuelas?

Mamá siempre saca ropa limpia de un cajón. Tiene olor rico, a limpio. No sé cómo es que hay tanta allí, y cómo es que produce tal olor. El asunto es que hace poco tuve otra abuela, un poco como todas ellas: muy buena, cariñosa, un poco malcriadora y para la cual soy genial desde todo punto de vista. Pero hace poco, mamá la volvió a guardar, supongo que en el cajón de las abuelas. ¡Ojalá saque otra pronto, o una repetida!

24/2/09

Me río de las torturas chinas

Sí, es evidente que mis padres quieren algo de mí, pero no sé qué. Como no entiendo su idioma no sé qué será. No sé qué es lo que los enfurece tanto, o que quieran algún secreto que ni sé qué es. Pero lo grave es cómo enfrentan el asunto. No es que no cumplan con la etiqueta y no digan mesedez*, sino que se miran con cara de cómplices maliciosos, y dicen: dámelsacamokos.**

Aunque no entienda su idioma, ésa palabra clave la reconozco: con ella comienza la tortura. Me río de las torturas chinas ¡Joé, tío, eso sí que molesta! No es que duela, es como aún peor. ¿Es que hay algo más humillante que chuparle a uno los mocos con un aparatejo tan horripimefistofélico como éste? Y después hablan de las armas químicas y esas cosas... juegos de niños serán. ¡Mecachis!

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* N. del T. Transcripción literal. En vasco, significa "por favor".
** N. del T. Transcripción literal. No he podido conjeturar su significado.

19/2/09

Vocación de amuleto chamánico

Les cuento algo que últimamente estuve pensando: tal vez yo sea un pequeño dios para mis padres. Tiene para conmigo toda una serie de liturgias y ritos raros. Algunos ejemplos: todos los días me dan con cuentagotas unas pocas gotitas de unos líquidos asquerosos; me envuelven como en el interior de una alfombra enrollada -al modo de un clásico panqueque- donde no me puedo mover; me ponen caras tontirraras en determinados momentos del día; me golpetean la espalda después de cada comida; me envuelven la cintura en algo que es como unos papeles de algodón que no me dejan circular el aire por ahí abajo y que me mantienen seco, me buscan parecidos a otros miembros de la familia, etc.

Es posible, entonces, que crean que soy una reencarnación de algún diosecito menor, o una representación del espíritu de las familias, o no sé qué cosa rara. Me siento como un amuleto manoseado por la devoción popular, y besado por todos como si tuviera superpoderes. De hecho, nada me sorprendería mucho, después de que hayan dicho que soy una estufa (se lo perdono a Joanna porque me dice Nemo o incluso Nemito, como yo quiero) y que me hayan confundido con un pequeño Buda. Además, creo que los más implicados en esto son mis propios padres, que parecen muy supersticiosos con estas cosas, como cuando instan a la gente a que me alce, en vez de dejarme reposar en paz. Intentaré averiguar un poco más sobre esto, pero ya me temo lo peor: me harán un altar al peor estilo (la frase al mejor estilo no puede usarse aquí) difunta correa.