4/11/08

Danzas tribales

Cada tanto, Esa Voz Grave (que se dice mi papá) me enseña danzas tribales. Dice que a nosotros, por ser negros, nos discriminan en este país, y que es importante mantener nuestras tradiciones. Por eso, también, me ofrece mate. No sé cómo serán los no-negros, pero supongo que no harán danzas tribales ni tomarán mate.

Igual, Esa Voz Grave no parece asustada, más bien al contrario, se ríe como un loco. Además.... a veces tiene risa de loco. La Pecera, en cambio, tiene una risa diferente, y me divierte mucho porque me sacude. No sólo es más dulce, sino más constante, especialmente a la mañana.

Desde hace unos días, me la paso saltando y dando vueltas más que antes, en atención a practicar estas danzas. A veces, en especial cuando apoyan las manos sobre mi pecera, o cuando hace mucho silencio en el lugar silencioso donde la pecera pasa horas sin caminar.
Lo mejor es esconderme donde no me pueden encontrar o poner la cabeza contra la pared, muy fuerte, para intentar verlos. Pero ¡todavía no veo nada! Sólo a veces, algo luminoso.

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