
Acá va el tiempo, para que aprendan a leerlo (puede que no sea del tiempo actual, pero para aprender a leerlo da igual):
Lo que pienso antes de hablar. Traducción al castellano de lo que pienso de endemientras olvido mi lenguaje anterior y aprendo el de mis padres.


Para planificar el mal, corresponde hacerlo bien. ¡Vaya paradoja! Eso implica hacerlo hasta con el más mínimo detalle. Por ello hay que malactuar con los gestos adecuados, sino el mal no sale malo del todo. Por ese motivo, lo ideal es acicalarse el bigote al estilo de Pierre Nodoyuna.
Pero como no tengo bigote, eso no puedo. Hay, desde ya, otras opciones gestuales atrayentes. Tal vez una de las más reputadas por la comunidad maléfica internacional sea la de la manumalugesticulación, como lo muestran los claros ejemplos de Mr. Burns o Cerebro. Sin embargo, un ejemplo aún mejor es el del Coyote, émulo de este otro malvadillo experimentado que está en la foto.