17/11/09

Día de la mugrosidad

Según una de mis tías, hay en la semana un "día de la mugrosidad", en el cual es lícito no bañarse, ducharse ni asearse de ningún modo. Esa voz grave siempre estuvo en contra de la doctrina mugrósica, y obliga -en lo poco que puede- a que me bañe todos los días. A pesar de esto, hay un día en que, como buen pececito que soy, huelo a pescado. Los jueves, fijo, hay pescado en el menú. Pero no en casa, sino en la guardería, de donde vuelvo enaromado con un indeleble e indisimulable olor ictícola. Mis padres podrán criticar todo lo que quieran, pero las cosas son como son y hasta la noche (en casa los bañamientos son entre las 7pm y las 8pm) el carácter pececil perdura e inunda un poco toda la casa.

9/11/09

Será un revival

Esa voz grave siempre me dice "Felixín, no llores más, que está pasado de moda. Ni siquiera es de la temporada del año pasado; fue de una de hace mucho tiempo".
Yo no sé qué concepción tendrá de la moda, pero me parece que no es precisamente su especialidad. En todo caso, en la nueva guardería no hago más que ver que es el furor del último momento. Más a la moda que la violencia machista o las muñecas de ojos gigantes, otras dos cosas que refuerzan la moda antes dicha: dan ganas de llorar.

5/11/09

Cambios: el saber leerlos a tiempo

Aunque haya pretensiones de cambiar algunas que otras palabras en los diccionarios, y aunque pareciera que en algunos casos lo ha conseguido, hay significados inamovibles y los clásicos signos del sueño, los de toda la vida, son y siempre fueron tres: la rascamiento ocular con el revés de la mano, el bostezo y el llanto, éste último intercambiable por el malhumor. ¿Porqué, entonces, cuando me ven cansado mis padres me preguntan qué me pasa? ¿Es que no saben leer los signos de los tiempos?

Acá va el tiempo, para que aprendan a leerlo (puede que no sea del tiempo actual, pero para aprender a leerlo da igual):

31/10/09

Máxima sobre los pañales

Hay dos clases de gente que te cambia los pañales: los que te hacen cosquillas o te comen la tripita, y los que no.

28/10/09

A pesar de todo, me debo a mi público

Público: disculpen mi ausencia estos días. Estuve muy ocupado gateando y mejorando mis técnicas para ello, poniéndome en pié (aunque mis progenitores hablan de "pararse"), gritando a lo indio de película tapándome la boca a invervalos, planeando el mal, cruzando obstáculos, intentando tocar los tomacorrientes, meciéndome en los columpios, asustando a las de la guardería, comiendo galletitas, tomando lecciones de búlgaro y diseñando una perforadora de petróleo para que papá piense que voy a ser ingeniero. Bueno... lo último no, pero me gustaría. Además, estoy con mucho mocos y eso me fatiga mucho. No crean que la vida de bebé es fácil: nada de eso. En algunos de estos días estoy teniendo dos siestas en lugar de tres... y me deja exhausto. Ya volveré al blog con más ganas, confíen en mí.

30/9/09

Primerísimo plano

El público quiere mi retrato: aquí tienen, para que después no me reclamen que me escondo atrás de este blog anónimamente. No sólo es un primer plano, es un primerísimo plano. Lo único malo es que parece que estuviera haciendo publicidad de chupetes. Aunque, en realidad, ninguno de uds. sabrá nunca si cobré mis eurillos por ello, o si sólo lo hago de piola.

23/9/09

Estornudos

Ya van varias veces en que escucho un estruendo tremendoso y repentino y me pongo a llorar, pensando en que el fin de mi vida es inminente. Y si... soy valiente pero también tengo miedo. Pero hace un tiempo, después del susto, pienso que tal vez un estornudo de Esa Voz Grave no sea mortal, o al menos que no sea asesino.
Me explico: es evidente que un estornudo es un acto brutal, vil y con ansias de sangre y destrucción. ¿quién puede negar tal cosa? Es cierto que hay gente que ridículamente ha querido dar otras respuestas a esto, como que la respuesta de Jesús o Salú después de un estornudo se refieren a épocas en que con esto se rezaba una letanía para evitar la peste. Pero es claro que este espíritu dionisíaco y sanguinoliento provoca en cualquier persona buena que esté cerca del estornudador una exclamación a lo alto para invocar el perdón por la próxima mala acción, inevitable, que se seguirá. Pero lo que acabo de descubrir es que tal vez este ímpetu demoníaco no sea peligroso para mí, porque puede ser indicio de un próximo suicidio y no de un próximo asesinato.
Con esto he llegado a la conclusión de que Esa Voz Grave está pensando en su próximo fin, y no en matar a la Vieja o en espilcharme a mí, a pesar de que afirme que me cocinará adobado para Navidad. Ese pensamiento me ha estado persiguiendo en los últimos días, y por eso he llorado mucho.

15/9/09

Otro genio villano


Este villano, no obstante puede rizarse el bigote como Pierre Nodoyuna para planificar el mal, opta por una clásica manumalugesticulación. Qué simpático es ¿no? Hasta su corbata de enterrador, aunque un poco demodée, es chula.

10/9/09

Cookie Monster


Ahora me dieron una galletita, me vistieron de azul, y en un plisplás me enrostraron que soy la reencarnación del Cookie Monster. Eso no es cierto. Sólo para que conste.
¿Cómo que un monster? Las cosas que se les escurren a algunos.

4/9/09

Planificando el mal

Para planificar el mal, corresponde hacerlo bien. ¡Vaya paradoja! Eso implica hacerlo hasta con el más mínimo detalle. Por ello hay que malactuar con los gestos adecuados, sino el mal no sale malo del todo. Por ese motivo, lo ideal es acicalarse el bigote al estilo de Pierre Nodoyuna.

Pero como no tengo bigote, eso no puedo. Hay, desde ya, otras opciones gestuales atrayentes. Tal vez una de las más reputadas por la comunidad maléfica internacional sea la de la manumalugesticulación, como lo muestran los claros ejemplos de Mr. Burns o Cerebro. Sin embargo, un ejemplo aún mejor es el del Coyote, émulo de este otro malvadillo experimentado que está en la foto.

Yo, en cambio, tengo mi propio modo de planificar el mal, porque soy muy original: con los pieses. En la comunidad malística aún no es muy común, pero ya tendré yo mis seguidores, lo verán. Con lo que, antes de llorar sin sentido para molestar a los adultos, ejerco mi gesto anticipando sus cambios de humor. Véanme en acción piesesil :