24/2/10

Turismo aeropuertuario

Disculpen que hace varios días que no haya escrito nada. Es que el uifi de los aeropuertos es muy caro, y resulta que mis padres se han dado al turismo aeropuertuario (no repetiré esta palabra, porque las palabras con muchos diptongos me disgustan). No sé que bicho les picó, pero ahora me han crecido los enanos con esto de que todos o casi todos los días envuelvan ropa y otras cosas en recipientes rectangulares y los lleven al aeropuerto, como si allí hubiera algo realmente importante que hacer.

A veces, no sé con qué criterio, vamos a otro aeropuerto, del que se van enseguida y hastiados. Pero después de todo lo que criticaron el estar allí ¡vuelven! Y no a uno nuevo, sino al último en que estuvieron. Sé que parece de locos, pero ellos son así, incansables en la esperanza de conseguir algo mejor del mismo aeropuerto anterior. Otra cosa rara de mis padres. Salvo eso, no mucho más que contar. En los últimos días conocí mucha gente divertida, pero no sé porqué casi todos son extranjeros.

12/2/10

Oído al pasar III

"Pero... ¿cómo? ¿estos no se habían ido de acá? ¿o es que volvieron a volver?"

Y sí, en esas vueltas estamos.

24/1/10

Próximo destino

Esa voz grave me dijo que nos vamos a mudar. No sé bien a dónde, pero él dice que ahí todos vamos a ser extranjeros. Cuando me habla de eso se empeña en limpiar con el dedo una zona de algo que llama "mapa" y que tiene lindos colores, pero es un poco aburrido. Ah, y también me señala un frasco, como si de ahí de podría* deducir algo con sentido:

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* ¿Qué? ¿Acaso no conocían el tiempo verbal llamado condicional navarro? Si sólo habrían prestado atención en el colegio, lo sabrían.

21/1/10

Discriminación

Debo contenerme para contar esto con objetividad: como era de suponer, sufrí discriminación por mi color de piel. Resulta que hace poco vi una chica pálida como la muerte: era blanca. Se me acercó y me dijo: "Hola guapo. ¿Qué, nunca habías visto alguien como yo? Es que soy de chocolate". Su voz era cálida y seductora, como la del demonio. Obviamente, era extranjera. Como recordé las sabias advertencias de mis padres sobre la discriminación y sobre todo lo que implica el ser negro, me dio un canguelo terrible su malicia y sus aparentes buenas intenciones, obviamente fingidas.
Sí, sé que mis lectores creen que soy muy valiente, y eso no es del todo falso, pero de todos modos lloré. Lloré de terror por primera vez. Mis padres, pobres, estaban aún peor que yo, porque ni siquiera pudieron llorar. Las bocas se les congelaron en algo que, aunque indescriptible, desde lejos y a través de un vidrio muy sucio podría haber parecido una sonrisa. Es que ante esta maligna mujer no supieron qué hacer o cómo actuar, y temieron por sus vidas y por la mía. Pero a Dios gracias que al final ella se contentó con verme llorar, y con eso nomás se apartó.

12/1/10

Consejos para la vida

Me han dado para mi cumpleaño (así, en singular) un mar de consejos. No, nada de cómo usar baberos o cosas así. Algo útil de verdad. Una inacabable lista de consejos para lograr dominar el mundo. Eso sí, hay que tomárselo con calma y tiempo, que son muchos los consejos. Mientras los leo, me voy a poner un CD con alguna ópera.

8/1/10

Oído al pasar II

Escuchado por ahí:

Madre de XX : Escuchame, XX, vamos a jugar a lo de YY.
XX : No, mamá, no quiero porque YY tiene pocos juguetes.

En fin, la verdadera amistad está por encima de los juguetes. Es decir, sólo cuando los juguetes son tantos que cubren el suelo y nosotros estamos encima de ellos, podemos decir que tenemos una verdadera amistad.

3/1/10

Nuevos apodos

Por lo visto, cada persona que me conoce me llama de un nuevo modo. Ahora el Cuchuflito me dice Pilis, Yago me llama Pelis (además de profesar que soy el hermanito de Javi), Juan me dice Élics y en la guardería me dicen Félis. Si a esto sumamos los nombres de Obelix o de Estufita, verán que sí que tengo motes variados. Incluso mis padres, siempre crueles, me llaman con el nombre común de la mustela nivalis gracias a no sé qué cosa que escribió un fulano dental.

26/12/09

Primer Puaj

Hoy, por primera vez, me dieron a ingerir un alimento inadmisible para mis peninsulares papilas gustativas. Me dieron una crema pastosa de color fluor-nauseabundo a la que llamaban con nombre de monstruoso animal imaginario medieval. Parece que es una receta de algún lugar que hemos colonizado mal, o algo así. La verdad es que fue una gran decepción, y el bocado maldito terminó siendo una amigable mancha en el babero durante el resto de la tarde.

21/12/09

Una de las muchas maldades planificadas


Aunque en mi caso debería encontrar alguna palabra parecida a Olentzero. Tal vez... puedo tener que disfrazarme de un hondureño de Olancho, e inventarme un gentilicio para el caso.

10/12/09

Fin de mi época de vidente

Hasta hace poco yo era vidente. Sí, así como lo oyen, con todo lo que eso implica. Es que tenía dos dientes, en los últimos días se han multiplicado, pero ahora ¡de arriba! Con que dejaré de tener poderes para ver el futuro, aunque... me quedan los de morder el futuro.

Sobre esto, una sola cosa: ¿porqué los dientes salen tan mal? En general, salen con serruchito, y es al dope. Mis primeros dos son ambos de abajo, y así fueron hasta ahora inútiles. El primer superior no corresponde con ninguno de los de abajo, recién uno de los otros dos sí encaja como para mordisquear algo. A lo sumo, odontonigaré algo, pero no mucho más.